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lunes, 25 de abril de 2016

PENITENCIA EN SILENCIO

Hablar de la Hermandad de la Amargura de Sevilla es referirse a una Hermandad señera, admirada, rigurosa y paradigmática. La Amargura es "El Silencio Blanco".

Domingo de Ramos, Sevilla, noche cerrada, gran ambiente en la calle, a veces hasta "bulla" en algún punto en concreto. Gran expectación en la Cuesta del Bacalao y en la esquina con Placentines se espera llegar a la Hermandad de la Amargura. Ahí llega la cohorte de nazarenos, enfilados, precedidos por la Cruz de Guía. Blancos hábitos, blancos capirotes, blancos cirios a la cintura, esa cruz de San Juan (haciendo honor a su Parroquia de San Juan de la Palma), blanca y orlada de rojo, cinturones de esparto. 


Cruz guía de la Hermandad de la Amargura (Sevilla)

¡Rigor, mucho rigor! ¡Cuánto ha cambiado esta Hermandad desde aquel lejano 1911 -105 años han pasado-! ¡De Hermandad en la que podrían darse situaciones digamos que irresponsables, poco decorosas, a Hermandad ejemplificante!

¡El Silencio Blanco, sí, está en la calle, sobrecoge! Y entre nazarenos que procesionan con decoro, con espíritu de penitencia, aparece el Señor del Silencio en el Desprecio de Herodes, imponente, bien llevado por sus devotos costaleros, al son de las notas magistrales de esos músicos vestidos de blanco de Tres Caídas de Triana. ¡En un silencio roto por pequeños murmullos y algunas voces de admiración por esa estampa, por esos sones, se hace un silencio real! ¿Qué pasa? ¡Llega la Señora, la Virgen de la Amargura! ¡Ella es la primera dolorosa coronada canónicamente en Sevilla! ¡Qué estampa, qué maravilla! ¡El movimiento del palio es majestuoso! ¡La estética del Palio, de los ropajes de la Virgen son perfectos! ¡Y San Juan, ay San Juan, amantísimo San Juan, el hijo que recibe a la Madre, con Ella! ¡Ahora sí que hay silencio; no sólo es silencio en el ambiente, es silencio hasta en el alma! ¡Se reza con la mirada y con el corazón! ¡No hace falta más! ¡Se hace penitencia en silencio! ¡El silencio es penitencia! ¡El Silencio va en penitencia!