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jueves, 23 de junio de 2016

SALVADOR DORADO VÁZQUEZ "EL PENITENTE": POR UNA CALLE DE SEVILLA CON SU NOMBRE

El Blog ¡Al Cielo, Cofrade! se une a una causa que es de justicia: reconocer a un gran hombre cofrade sevillano que trabajó mucho por la Semana Santa hispalense.

El proyecto de rotulación de una calle en honor a D. Salvador Dorado Vázquez, “El Penitente” nace en el seno de su familia que, apoyada por numerosos seguidores del capataz, decide poner en marcha esta petición.

Salvador Dorado con su Cristo de la Buena Muerte 
Hermandad de los Estudiantes (Sevilla 1982)

Salvador Dorado Vázquez nació el 5 de junio de 1912, en la Calle Galera, siendo bautizado en la Parroquia del Sagrario. A muy temprana edad su familia se trasladó a Triana, a un corral de vecinos en la Calle Castilla, y tras un breve paso por la escuela se dedicó, como oficio, a poner ladrillos en los tejares del arrabal. Salvador, además, practicó boxeo y fútbol, compaginando estas aficiones con la de ser costalero, sin pertenecer a ninguna Hermandad. 

En el año 1933, Salvador partió hacia Madrid para realizar el Servicio Militar. Durante la Guerra Civil fue uno de los hombres que, con arrojo, decisión y Fe, impidió que se quemara al Cristo del Cachorro. En 1937, siendo capitán, se casó, aunque al estar en la zona Republicana, cuando ésta cayó en manos del bando franquista, fue condenado a muerte, condena que posteriormente se conmutó por la de 30 años de prisión, quedando felizmente en libertad en 1940. En 1942, finalmente, se casó con su esposa por la Iglesia, en la Parroquia de San Bernardo.

Hasta 1943 ejerció de costalero, pero el accidente que sufrió al chocar un tranvía con el palio de la O, en la Calle Callao, le marcó, pues Salvador iba bajo el Paso, resultando lesionado. Así, no sacó más Pasos como costalero, pero sí los sacó posteriormente siendo contraguía de Rafael Ariza “El Viejo” hasta formar su propia cuadrilla. Pasados unos años, Salvador, se estrenó como capataz, con la Hermandad de la Trinidad. 


Salvador Dorado delante del Paso del Sagrado Corazón de Jesús
"La Corza" (Sevilla)
Foto de la década de 1950


Se trasladó a vivir al Barrio de Nervión, trabajando como cargador del muelle y posteriormente trasladó su residencia definitivamente a la Ronda de Pío XII. El 3 de junio de 1991, falleció en Sevilla, a la edad de 79 años.

La vida y la trayectoria de Salvador Dorado Vázquez, "El Penitente", marcaron para siempre la forma de entender el mundo del costal en la Sevilla del siglo XX, toda vez que fue maestro y mentor de afamados capataces. De hecho, su primer "segundo" fue Paco Quesada, a quien seguiría su compadre Espejito, además de muchos ilustres, claves en su trayectoria, como Manolo Santiago o Salvador Perales, muchos años junto a él. Otros discípulos de Salvador Dorado son Jesús Basterra, Antonio SantiagoEl Quiqui, Pepe Luque, Juan José Gómez y su hermano Manuel (más conocidos como Hermanos Gómez), El López, Antonio Sutil, o su sobrino-nieto, Sergio Barba que ha seguido sus pasos.

Salvador Dorado con Jesús Basterra

Salvador Dorado fue un innovador: 

- Inventó la levantá a la música.

- Bajo su mando se empleó por primera vez la frase que hoy en día es sinónimo de levantá, “¡Al Cielo con Ella!” (El Balilla, 1952).

- También bajo su mando se realizó por primera vez el movimiento de costero a costero en el Paso del Cristo de la Sentencia, y que hoy en día es un sello de identidad de esa cuadrilla. 

- Fue, también, el primero en sacar el Baratillo a Pulso retando a la lógica, que decía que no se podía. 

- Además fue de los primeros en emplear los contratos con las Hermandades, donde se incluía el importe a cobrar por cada uno de los puestos, incluso, dependiendo de la Hermandad, se incluían condiciones de tránsito, como “está totalmente prohibido mecer los Pasos”

Contrato original firmado por Salvador Dorado
con la Hermandad de "La Bofetá" (Sevilla) en 1965


La mayor parte de los costaleros querían trabajar con él, porque era quien mejor los trataba y el que mejor pagaba llegando, incluso, a cambiar de Cofradía por “una peseta más para sus hombres”. El “Aquí está todo inventado” no formaba parte de su vocabulario, gracias a Dios.

Otro de los episodios clave en su trayectoria fue la creación de la primera cuadrilla de hermanos costaleros de la Semana Santa de Sevilla, la del Cristo de la Buena Muerte de Los Estudiantes (año 1973) animado por Ricardo Mena Bernal (Hermano Mayor) y, especialmente, por un estudiante, José Luis Amoscótegui, que fue quien hizo de listero en esa primera igualá, contando además con la participación de Enrique Henares, José Luis Montoya, Manolo Palomino, y algunos valientes más que se atrevieron a saltarse lo preestablecido: ¿Dónde estaríamos hoy en día sin los Hermanos Costaleros?

Ese mismo año de 1973, la Hermandad de Los Estudiantes le impuso el Martillo de oro de la Cofradía.

Salvador Dorado homenajeado 
Hermandad de los Estudiantes (Sevilla)

En 1975, el Ayuntamiento le otorgó el título de Costalero de Sevilla.

Como capataz, dirigió Pasos de insignes Hermandades penitenciales sevillanas:

- El Amor 
- El Baratillo 
- El Cachorro 
- La Bofetá 
- La Carretería
- La Cena
- La Estrella
- La Hiniesta
- La Macarena
- La O
- El Silencio


Salvador Dorado
Paso de palio de María Santísima de la Concepción 
(Hermandad del Silencio -Sevilla-) 
Posiblemente en su última salida al mando del llamador.


- La Resurrección
- La Sed
- La Trinidad
- Las Siete Palabras
- Los Caballos
- Los Estudiantes
- Los Gitanos
- Los Negritos
- Penas de San Vicente
- San Benito
- San Bernardo

Salvador Dorado 
con la primera cuadrilla de Hermanos costaleros 
San Bernardo (Sevilla)

- San Esteban
- San Gonzalo
- San Roque

En la provincia de Sevilla dirigió cuadrillas en las siguientes poblaciones:

En Dos Hermanas: Santo Entierro y Estrella
En Alcalá del Río
La Algaba
San Juan de Aznalfarache

Incluso fue reclamado fuera de la Provincia, como ocurrió en Huelva donde Llegó a sacar hasta once cofradías en una misma Semana Santa, sin incluir el Domingo de Resurrección porque no había ninguna Cofradía para ese día en aquella época; y eso con una sola Cuadrilla

También sacó multitud de Hermandades de Gloria en Sevilla y provincia:

- Madre de Dios del Rosario
- Carmen de San Gil
- Rosario de la Macarena 
- Rosario de San Vicente
- Rosario de los Humeros
- María Auxiliadora de Triana
- Inmaculado Corazón de María
- Mercedes de la Puerta Real
- Amparo
- Luz
- Virgen de la Cabeza
… la lista es interminable.

Fue tal la repercusión mediática que tuvo que los cofrades de la época se sabían de carrerilla los nombres de sus costaleros como si de un equipo de fútbol se tratara: Segovia, Domínguez, Ríos, Cerezo, el Corneta, el Balilla, el Tolino, Antoñito el Longui, el Boli, el Poeta, el Pingüino, Bernardo, el Moreno, el Tarta, Pizarro, Zapata, el Chato de Triana, el Bigote, … infinidad de grandes Costaleros los que pasaron por su Cuadrilla.

Era un hombre simpático, pero que no se andaba con tapujos a la hora de llamar a las cosas por su nombre. Ese carácter le valió algún enemigo, pero también muchísimos buenos amigos. La gran mayoría de ellos desfilaron por la huerta que, junto a su familia, habitó durante años en los terrenos que hoy ocupa el Colegio de las Carmelitas de Nervión y, más tarde, por su piso de la Ronda de Pío XII, además de por la lista de El Portela, en la Avenida de Cádiz.

A grandes rasgos, éste fue Salvador Dorado Vázquez, “El Penitente”, un personaje que marcó una época en la Sevilla de su tiempo, con una trascendencia mucho más allá de la del excelente capataz que fue, y con un inigualable legado que nos dejó. 

Admirado por los cofrades, los aficionados e incluso muchos de sus brillantes compañeros en aquellos años sesenta y setenta, hoy resulta casi un desconocido para las nuevas generaciones, erróneamente adoctrinadas en tantos aspectos relativos a la Semana Santa y, en especial, en lo que concierne a nuestro gremio, donde algunos pretenden reinventar la historia.

¿Se merece o no se merece una calle? Alguno de sus discípulos ya la tiene. 

De las miles de Calles, Avenidas o Plazas que tiene Sevilla, suponemos que algún rinconcito habrá para honrar su memoria. 

Ahí está la idea y, a ver si, creyéndola oportuna y aprovechando que el 3 de junio se han cumplido 25 años de su fallecimiento, secundáis la petición que su familia y la plataforma de amigos realizará de manera oficial presentando y sustentando dicha petición con todo el apoyo recibido por parte de las Hermandades y demás Corporaciones que componen nuestra Semana Santa.

Pidiendo esta calle y este reconocimiento público tan merecido y necesario para que Sevilla le reconozca como lo que fue, se han sumado ya:

- Más de cincuenta Hermandades
- La Banda Tejera
- La Tertulia Cirio y Costal
- La Asociación de Fieles de San Francisco Javier 
- La Banda de Música de Dos Hermanas “Santa Ana” 

Junto a ellas, numerosas personas a título particular. Además, son muchas otras Corporaciones las que han confirmado su adhesión al proyecto y que estamos a la espera de recibir la notificación oficial:

- La Hiniesta
- El Cristo de Burgos
- La Sed
- San Gonzalo...


Además, se han creado cuentas en Redes Sociales para que quien quiera pueda firmar este ruego del que el Excelentísimo señor Alcalde de Sevilla, Don Juan Espadas debería tomar buena nota y lo mismo que se concede la Medalla de Oro se reconozca un trocito muy importante de la historia de los capataces que tanto ha influido en el siglo XX. 

Las adhesiones y firmas se están recogiendo de la siguiente manera

- Las Instituciones envían una carta de adhesión con membrete propio.

- Descarga este documento para firmas particulares  que hay que devolver firmado a paitente@gmail.com

- Descarga este documento para firmas colectivas que hay que devolver rellenado con sus datos y firma y remitirlo a paitente@gmail.com.

Si usted quiere conocer toda la  información de la petición y un poco más la figura de Salvador no dude en consultar:


Twitter: @paitente